domingo, 27 de noviembre de 2016



VIDEO EL PODER DE LA LUNA
Desde tiempos ancestrales[cc1] , la Luna ha significado mucho mas que un astro que nos cautiva con su brillo en las noches. Ha sido objeto de supersticiones, incógnitas, inspiración y leyendas. El misterio que despierta ha seguido latente hasta nuestros días. Muchos agricultores todavía se dejan guiar por sus fases para los momentos de siembra y cosecha.
La antropología científica[cc2]  ha explicado las creencias lunáticas como pensamiento mágico, fantasías fruto de la impresión que produce la magnificiencia del astro en el cielo nocturno. Hasta ahora la ciencia no había ido mucho más allá de comprobar el efecto sobre las mareas.
El físico[cc3]  Gerhard Dorda, de la Universidad de la Armada de Munich (Alemania), está convencido de que el poderío atribuido a la Luna se basa en un efecto cuántico que acompaña su fuerza de gravitación y que actúa como un reloj astronómico.
Es decir, la Luna marca los ritmos de los procesos fisiológicos de muchos seres vivos mediante la emisión cíclica, en cortos intervalos cuánticos, de porciones variables de energía. Así provoca[cc4]  cambios en el número de moléculas de agua que se encuentran en las células orgánicas.
Un estudio publicado por el biólogo Kurt Holzknecht, de la Universidad de Innsbruck (Austria), ha confirmado que existe una relación entre los acontecimientos celulares y las variaciones en las fuerzas lunares gravitacionales y electromagnéticas. Dorda y Holzknecht[cc5]  basan sus hipótesis en los datos recabados acerca de las propiedades de la madera talada en diferentes fases lunares.
El investigador Ernst Zürcher, de la Escuela Superior de Arquitectura, Construcción y Madera de Bielen (Suiza), que ha realizado investigaciones similares, está convencido de que el efecto lunar guarda relación con el hecho de que las membranas celulares sean un gel coloidal, es decir, una mezcla[cc6]  de partículas fuertes y líquidas.

El poder del satélite sobre el estado coloidal lo conocen bien, desde hace tiempo, los químicos y farmacéuticos, pues la producción de plata coloidal (una solución de átomos de plata en agua que se utiliza como antiséptico) es más difícil cuando se produce un eclipse. Curiosamente la Luna y la plata están asociadas en la mitología[cc7] .
Zürcher está convencido de que el juego energético entre la Luna, el Sol y la Tierra se halla reflejado en la antigua sabiduría campesina, concretamente en las reglas tradicionales que se aplican a la tala[cc8] .
Esta "madera[cc9]  de luna" resulta más dura, más resistente a los cambios climáticos y a los ataques de hongos. La razón es que la fase lunar influye sobre el estado de las membranas celulares y, en consecuencia, condiciona lo que sucede durante el secado.
Investigaciones realizadas en América confirman los hallazgos europeos. Un equipo de investigadores de la Universidad de Washington (Estados Unidos) investigó en el 2002 el corte tradicional de la palma en Puerto Rico y confirmó que las hojas, que se utilizan para la construcción de tejados, resultan[cc10]  hasta 10 veces más duraderas cuando se cortan durante la luna nueva.
LA LUNA Y LA VIDA
El poder de la luna puede ir mucho más allá de los intereses forestales. El biólogo molecular Richard Lathe está convencido de que la Luna es responsable de la aparición del ADN en la Tierra (aquí un artículo publicado en New Scientist sobre esta teoría). En el tiempo[cc11]  en que la vida apareció en el caldo primordial marino, la Luna estaba más cerca de la Tierra.
Estuviera o no relacionada con el origen de la vida, lo que está claro es que Ahora es absolutamente necesaria. El astrónomo[cc12]  Jacques Lascar ha estudiado qué pasaría si la Tierra careciera de satélite. Reproduciendo en un ordenador el sistema Tierra-Luna ha observado que si se eliminara el satélite el eje de nuestro planeta se desestabilizaría gravemente: se apartaría de los 23° y los casquetes polares cambiarían de situación cada mil años aproximadamente, lo que implicaría cambios climáticos continuos y brutales.
Lo cierto es que la vida[cc13]  en la Tierra ha evolucionado adaptándose a las condiciones ambientales, las fuerzas lunares entre ellas. El coral madrepórico, principal constructor de los arrecifes, expulsa sus células reproductoras cada año en el mismo tiempo, en una noche determinada, entre tres y seis días antes de la luna llena. El mosquito Clunio marinus, durante las mareas bajas se vuelve sexualmente activo. Algunos moluscos[cc14]  se muestran sensibles incluso a los cambios de intensidad en la llegada de energía  electromagnética a la Tierra.

Wolfang Schad, biólogo[cc15]  de la Universidad Witten-Herdecke (Alemania), explica que la Luna actúa como un “detonante” en las reacciones de muchos organismos vivos.  También el campo[cc16]  magnético de la Tierra, que fluctúa ligeramente en función de la posición de la Luna, influye sobre organismos como el caracol tritón (Charonia tritonis) de las costas del Pacífico.  Los ciclos[cc17]  de los seres vivos suelen estar relacionados con factores ambientales que los ponen en marcha o los modulan. El primero de ellos es la luz del sol (o de la Luna, si se precisa una pequeña cantidad de luz), después la gravedad y por último los campos magnéticos.
LA INFLUENCIA SOBRE EL SER HUMANO
Es lógico preguntarse si el organismo humano también es receptivo al influjo de la Luna. Walter Leidmann, dentista de Munich, ha comprobado  que las hemorragias[cc18]  imprevistas de sus pacientes coinciden frecuentemente con el plenilunio.
Otro tipo de sangrado relacionado con la Luna es la menstruación. El periodo femenino y el ciclo lunar tienen una duración parecida, lo cual justifica que las culturas tradicionales en los cinco continentes asocien a la mujer con el cuerpo celeste, pero hasta hoy no existe consenso científico sobre la existencia real de un vínculo. Algunos autores afirman que la mujer[cc19]  tiene interiorizado el ritmo lunar, que fue determinante en las primeras etapas de la evolución de la vida en el mar.
En el año 1959 los científicos norteamericanos A. y V. Menaker, después de analizar las fechas de 250.000 partos, concluyeron que la concepción, y por consiguiente la ovulación, tiene lugar con más frecuencia en los días de Luna llena. En 1973, otros tres investigadores norteamericanos[cc20]  repitieron el trabajo de los Menaker.
El estado de ánimo también parece estar, en algunas personas al menos, bajo el gobierno de la Luna, pero esta es una cuestión aún más controvertida. Entre los muchos estudios existentes, a[cc21]  menudo contradictorios, destaca el realizado por el Instituto de Climatología Médica y la policía de Filadelfia (Estados Unidos), según el cual, cleptómanos, pirómanos, alcohólicos y suicidas aumentan su actividad en las fases creciente y llena y la disminuyen notablemente cuando empieza a decrecer.
LAS ENERGÍAS LUNARES MÁS CONOCIDAS
La luna actúa principalmente mediante su luz y su fuerza gravitacionalsobre la Tierra. Las dos cosas experimentan fluctuaciones. La marea alta se produce en la parte del planeta más cercana a la Luna, pero cuando está alineada[cc22]  con el Sol y la Tierra, los puntos de atracción solar y lunar coinciden y resulta un estado conocido como mareas de primavera, con mareas muy altas y muy bajas.

La marea baja y alta aparecen también en la corteza terrestre: con un periodo de 12.5 horas aproximadamente, recorre la superficie terrestre del planeta una amplia[cc23]  "joraba"

El efecto gravitacional de la luna sobre la Tierra fluctúa alrededor de un 25% en su periodo de rotación
[cc24]  de 27.3 días.

En cuanto a la luz, su claridad fluctúa según sea la posición de la luna en relación a la tierra. La luna muestra siempre la misma cara porque superiodo de rotación y de traslación alrededor de la Tierra coinciden
[cc25] .

Durante la media luna[cc26] , la parte oscura de la superficie lunar brilla de color gris.

Otro tipo de influencia
[cc27]  lunar guarda relación con la energía electromagnética procedente del sol, debido a que la luna interfiere en ocasiones el trayecto de los vientos solares.







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